Contracultura

Determinados estratos sociales -y de edad- de la población de nuestra ciudad se quejan del botellón y las barriladas, ya sea porque producen ruído y basura, o bien porque -dicen- los jóvenes se adormilan y abstraen de la realidad y de las cosas importantes ahogándo su intelecto y su conciencia en elemento etílico.

Pero seguro que las personas que esgrimen tales argumentos desconocen las manifestaciones artísticas que pueden nacer de un vaso de vodka revenío añejo mezclado con refresco de naranja del Lidl (agua sucia). Estimados comensales, les presento la auténtica Contracultura:

contracultura

Hay diferentes teorías sobre la mano que aparece infiltrada en la imagen. Hay quien dice que es la viva expresión del sentimiento de rebeldía contra la sociedad consumista, y también hay quien alega que el hecho de tapar la botella constituye una forma de combatir el product placement en esta imagen.

Por su parte, los protagonistas y autores de esta fotografía afirman que todo esto supone una afrenta al honor de la botella de Smirnoff (publicidad no remunerada), y que el la responsable acabará durmiendo con los pescados (o con los patos del estanque del Alamillo, en su defecto) en un corto intervalo de tiempo.

Omodaka – Cantata No. 147

Omodaka -una de las mayores sorpresas musicales de este año- es un proyecto conformado por dos japoneses que, en palabras del señor Buko -quien me los descubrió, gracias-, “tienen que estar to locos”.

De estos persoajes se sabe poco. Hay algunos vídeos -tan surrealistas como los temas- rulando por el Tubo, pero no encontraremos nada si nos ponemos a buscar por el videoclub eMule, e incluso en Gúguel encontraremos poca cosa, de modo que me he visto obligado a tirar de torrent para bajar el único disco que he encontrado: Cantata No. 147.

El LP consta de 10 temas cuya su esencia está conectada al tiempo que hay gran diferencia de matices entre ellos. El punto común lo encontramos en la presencia de una estética electrónica cercana a lo experimental en algunos temas, pero no tanto en otros. Vayamos por partes, como dijo Jack el Destripador.

Lo primero que suena es un tema chocante: Otemoyan. Una base casi bossera acompañada de un piano y trompetas de corte muy latin, y un bajo muy remarcado. Pero cuando aún no nos hemos repuesto del shock, explota Asadoya yunta, una sucesión de bucles, reverts y breaks, en la línea de la electrónica más pura, que recuerda mucho a Orbital (especialmente a Are we here?, entre otros).

Dentro de esta misma línea, aunque cambiando siempre de registro, está Hanagasa ondo, un tema que empieza con un toque a lo Timo Maas, pero que explota en una base y un bajo acid jazz espectaculares. Recuerda en cierto modo al High times de Jamiroquai. Todos los temas están cantados por la misma vocalista, aunque al final del LP están estos tres en versión instrumental.

A mitad de disco nos damos un paseo por el Ambient con Monkey turn, de corte más cercano quizá a algunas obras del Moby de los primeros años o, más aún, de Afterlife. También hay cabida para el pizzicatto con la versión del Cantata no. 147 de Johann Sebastian Bach, cantada en japonés y con una base dancera.

Y para el final dejamos la traca gorda de la fusión perfecta de electrónica y sintetizadores, al estilo de Daft Punk, Mylo, Linus Loves, y otros productores del mejor Electro-House (no, esa música enlatada para pijas que ponen en Máxima FM no). El primero de ellos es Kokiriko bushi, una paranoia musical que combina una perfecta base electro-house con synts sacados de algún arcade de la Mega Drive y vocales daftpunkeras. Brutal, sencillamente.

Pero mejor aún es Fortunate 1 mark, para mí el mejor tema del disco, con el que permanecemos en las vertientes más electrónicas del House, aunque con un toque bailable que recuerda a productores desde Dj Kawasaki a los Rinôçerôse, pasando incluso por el sonido más italiano y disco (DB Boulevard incluso, véase). Una joya. Con él os dejo. Espero que lo disfrutéis.

[Pulsa aquí para bajar Cantata No. 147]

Se enciendan los fogones, hiervan las cazuelas

Sean ustedes bienvenidos al Restaurante Casa Roque, el lugar donde podrán degustar la mejor gastronomía cultural aliñada con nuestra sabrosa salsa roque casera. Si quieren conocer más de nosotros, pueden hacerlo en nuestra carta de presentación. También pueden echarle un vistazo a nuestra carta (de la que disponen, para más comodidad, en la barra lateral de la derecha).

Éste es el primer plato que servimos a nuestros bienhallados comensales. Por eso hemos querido hacerlo especial, añadiendo un toque extra de guindilla, condimento picante que hará que más de uno se pique, ciertamente.

He aquí nuestro homenaje particular a la tercera edición de esa convención de manifestaciones seudoculturales vacías de contenido que se celebra cada dos años en Sevilla, más conocida como BIACS. La cortesía se la debemos a un artista anónimo, y la obra la encontramos en la pared del Centro Cívico Las Sirenas, en la Alameda.

Si les gustó este entremés, acomódense en sus asientos y aguarden al resto del menú. Les aseguro que repetirán.